lunes, febrero 18, 2013


Unas cuantas lunas...


Las que tenía sin tocar este rincón personal que abrí hace varios años. Caí en ese error cuando entré a Twitter, hace ya casi 6 años. La comodidad de escribir algo corto, que le llega de inmediato a cientos de personas hizo que me desentendiera de este blog. Aparte de eso, la llegada de María Gabriela y mi graduación de la UCAB cambiaron mi panorama y escribir aquí dejó de ser una prioridad para mí.

Por otro lado, siempre me he sentido mucho más cómodo llevando mi vida a través de rutinas bien definidas. Llámenme aburrido o gris si les parece, pero el hecho es que siempre me ha gustado más vivir así. El problema está que semejante estilo de vida aporta muy poco material para escribir en un espacio como este. Y, por muy grande que sea la tentación, me niego a convertir mi blog en una trinchera política. Además de los muchos problemas que tiene —y que casi todos padecemos—, Venezuela sufre una terrible indigestión de política y de eso no puede salir nunca nada bueno. Prácticamente todo tiene que ver con la puta política. Y cuando digo todo es así.

Hasta las redes sociales lo reflejan. Cualquiera que se asome a su cuenta de Facebook se habrá dado cuenta de que al menos en una ocasión alguno de sus contactos habrá escrito algo alusivo a la situación del país, algún hecho puntual o emitido un comentario (jubiloso, triste, desesperado, sarcástico, obstinado, colmado de desaliento, chispeante de felicidad, según el bando en que esté) con contenido político. Por otro lado, no es raro tropezarse con cuentas de Flickr, Instagram o Pinterest donde aparecen fotos de marchas; son cada vez menos, sí, pero el hecho es que están. O incluso fotos de estantes vacíos en algún supermercado (si es que uno no es chavista y, por ende, tiene contactos con la misma orientación política).

Y si se trata de Twitter, mejor ni hablar. Yo mismo he descargado alegrías y (especialmente) hiel desde mi cuenta, sobre todo cuando me dedicaba a monitorear medios y mi trabajo me obligaba a atragantarme de transmisiones en cadena y discurso tras discurso del presidente. Ahí no me quedaba de otra: si no hubiera despotricado de lo que escuchaba en ese momento, seguro el hígado se me habría calcinado de la arrechera.

No quisiera darle a mi blog el mismo uso que le doy a mi cuenta de Twitter por eso. Blogs de opinión política sobran y suelen estar bastante bien escritos. Y en cuanto a material para alimentar esta pantalla, no sé. Conforme vaya saliendo, iré viendo. Por lo pronto, aquí estoy, después de casi cinco años. Un poco oxidado como bloguero pero ahí voy. Y no, no se siente tan mal desempolvar esto.

sábado, enero 19, 2008


Me fui. Adiós

Me fui pero de Blogger. Me sacó la piedra el mensajito fastidioso que sale por el cambio de huso (hasta por eso te detesto, macaco). Seguiré posteando en esta nueva dirección:

http://briznasdepaja.wordpress.com/

Con un contenido más o menos igual a lo que he venido haciendo hasta ahora. De repente un poco más reflexivo pero con la misma esencia que mantuve en los casi 3 años que estuve aquí. Nos vemos por allá ahora.

lunes, diciembre 31, 2007


Mi último post del año

A la hora de poner en la balanza lo hecho en un año que se va, lo ideal sería que cada quien se hiciera un examen de conciencia en detalle, para no dejar ninguna acción por fuera y poder trazar una especie de «plan de vuelo» a fin de que los deseos para el próximo año puedan llevarse a término.

Claro, eso es lo ideal.

Normalmente no ocurre así: la mayoría de la gente pasa una veloz revista al año que se va justo cinco minutos antes de las doce, con el buche de uvas en la boca y pensando por qué Dios no nos dio más brazos para poder abrazar a todo el mundo al mismo tiempo.

No meditamos con calma nuestros actos pasados y el resultado es que suelen quedar bastantes cosas en el tintero. Para un bloguero, esta situación es más o menos así a la hora de escribir el post de fin de año. Cero examen y mucho de escritura apresurada. O sea que acá va a faltar una pila de vainas por poner.

Pero igual aquí vamos: terminé (POR FIIIIIIIIIN, NO JOOOODA) mi carrera. Pasé roncha con la bendita tesis pero también me aprobaron la defensa y ahora lo que me queda es esperar al acto de graduación que, Dios mediante, será el 7 de febrero. Yes, yes, yesssssssss!!!

Progresé en mi relación personal con la mae de los blogueros. De hecho, ya tenemos maecito (o maecita) para el año que viene. Esto trae un cambio violento de planes para los dos y en esas estamos ahorita. De hecho, este post fue escrito en Barquisimeto. El cambio traerá consigo una mudanza casi segura para mí (¡otro barquisimetido más, jajajajaja!) y una nueva etapa personal a la que entré prácticamente sin transición aunque no sin ganas. Total, cuando tienes a tu alma gemela a tu lado, ¿qué carajo importan los tiempos en que se den las cosas? Las haces y disfrutas en el proceso.

En mi trabajo también tuve avances, gracias a Dios. Todavía le echo la madre al televisor cada vez que me toca monitorear al presidente hablando paja o, peor, cuando tengo que hacer algún resumen de La Hojilla. Pero es parte de mi trabajo y también me pagan por eso. Cálatela, mijito.

A fines de este año llegó la noticia de que este que está aquí va a ser libretista para un programa piloto de Sony (sí, el canal de cable), así que a principios de año vendrán reuniones por ese lado y un reto más que afrontar, con ganas y nervios pero mucho optimismo.

No haré planes para el próximo año porque lo que me viene es pegar carreras antes de cerrar esta etapa de mi vida y dar inicio a la siguiente. Muchas cosas las iré resolviendo sobre la marcha y planificaré las cosas triviales, que son para las que aún tengo margen. ¿Lo demás? Cuando aprenda a moverme les iré echando el cuento.

Para terminar este mega-post, lo que sí puedo decir es desear un muy Feliz Año Nuevo a todos los que han llegado a leer hasta aquí. Eso, y pedir mucha salud y felicidad para todos ustedes. Que sus deseos se cumplan, que este año que se inicia sea muchísimo mejor que el moribundo 2007, que las colas pa’ comprar leche, azúcar, caraotas, aceite y papel higiénico se terminen. Y si no se terminan, que no se ladillen tanto al hacerlas. Que todos tengamos energías de sobra —y buena disposición— para hacer frente a los retos que tenemos por delante. Y que nos sigamos leyendo desde nuestras blog-trincheras. He dicho.

domingo, diciembre 23, 2007


Carta para mi hij@

Hola, hij@.

Esta es la primera carta que te escribo y, si Dios quiere, algún día podrás leerla, quién sabe bajo qué formato. Dudo que sea en este blog porque la tecnología progresa tan rápido que para cuando hayas crecido, seguro estará obsoleto pero nunca se sabe.

En fin, aquí estoy frente al teclado pensando qué decirle a una criaturita que estará entre nosotros dentro de unos cuantos meses. Pienso y pienso pero no se me vienen a la cabeza más que lugares comunes. Hij@, ni te imaginas cuánto cambia una persona apenas sabe que va a ser padre (o madre). La cantidad de sentimientos encontrados es tremenda, sobre todo cuando tu llegada aún no estaba en agenda.

Hay dudas, miedo, muchos nervios, felicidad, ansiedad… De todo un poco, sin que ninguna sensación pese sobre otra. El mazacote es bestial. Tanto, que los hábitos de vida cambian por completo. Yo, que suelo ser bien enrollado, al principio perdí el apetito y el sueño. Empecé a darle vueltas en la cabeza a las clásicas preguntas de dónde vamos a vivir, de qué vamos a vivir, cómo vamos a hacer. Así duré dos semanas y te lo digo ahora: me arrepiento de haber actuado así.

A esa primera fase siguió la del tripeo de la situación: abrazos, felicitaciones y los mejores deseos por parte de todo el que se enteró de la noticia. ¿Quieres saber la mejor parte? Gracias a ti, tu mamá y yo estamos más unidos y enamorados que nunca. No faltan las habituales preocupaciones en casos así pero ya te tenemos nombre y todo.

Tenemos planes para ti, porque te imaginarás lo hinchados y felices que nos tienes aún sin haber llegado al mundo. Típico que decimos «Tendrá tal cosa o tal otra de ti», o «quiero que sea como tú en tal o cual cosa». Por el lado de tu mamá y por el mío hay gente que quiere hacer baby showers. Todos te quieren conocer, hijo (o hija, no lo sé aún).

¿Qué quiero para ti? Esa pregunta se lleva varios posts de respuesta. No te voy a decir que quiero que seas mejor que yo. Esa frase me parece odiosa porque impone comparaciones inútiles entre padres e hijos, y cada ser humano es único y diferente a los demás. Lo que sí quiero para ti es felicidad y salud. Que tu vida tenga la menor cantidad posible de sufrimientos y que si, por mala suerte, tienes que pasar un trago amargo, cuentes siempre con nosotros. Obvio que quiero que crezcas en un país mejor que el que nos tocó a tu mamá y a mí.

Me gustaría que nunca te faltáramos pero eso no depende de tu mamá ni de mí. Ella y yo somos jóvenes. Así que es muy posible que te duremos bastante. Queremos educarte para que seas alguien de bien, pero también queremos disfrutar de tu compañía durante muchos años. Siempre había escuchado que un hijo era una bendición y así es como he empezado a asumirte desde hace tiempo. ¿Que si estoy emocionado? Sí. ¿Nervioso? También. No me siento preparado ni maduro para criarte, pero puedes tener la certeza de que entre tu mamá y yo te vamos a babosear y amar muchísimo, jejeje!

No me queda mucho por agregar ahora. Aquí estamos en la dulce espera. Contando los días y afinando estrategias en otros frentes al mismo tiempo. Nos llegaste de sorpresa pero alguien hace una semana me dijo que eras tremendo regalo de Niño Jesús. Eso me puso a pensar y de ahí a escribirte esta carta fue un paso. Te amo, hij@. No lo dudes nunca.

Tu papá

Jorge

miércoles, octubre 17, 2007


Ayudemos a Wari

Hoy una querida bloguera lanzó el S.O.S. y es el momento de echarle una mano.

El hermano de Waricha tiene dengue hemorrágico. Su nivel de plaquetas es crítico, según ella misma lo dice en su blog. Así que hacen falta donantes de sangre tipo O Rh+. En la clínica donde está internado, las reservas de plaquetas del banco de sangre han disminuido debido a la cantidad de casos de dengue que han tenido que atender.

De modo que, como no soy O Rh+, me sumo a esta campaña para echarle una mano a Wari. ¿Qué hay que hacer? Comuníquense con ella por su correo: waricha63@gmail.com. Además dejó un número en su blog: 0412-9774357. Si eres O Rh+, lees esto y tu salud te permite donar sangre, contacta a Waricha y ella te dirá a dónde ir para que contribuyas. Seguro te lo agradecerá.

jueves, octubre 11, 2007


¡Lejto!

¡¡¡Lejto, lejtísimo!!!

La tesis fue defendida el martes 9, como les dije en el post anterior. El resultado, un 16 por el pecho. La defensa, en palabras del jurado mismo, estuvo perfecta. Sin embargo, peloncitos de metodología nos quitaron cuatro puntos a mi pana y a mí; pero si me preguntan, yo estoy de lo más happy con mi nota. No sólo happy sino tranquilo porque finalmente salí del trance final en pos del título de Comunicador Social (YEAH!!!).

¿Qué queda ahora? A mediano plazo, pues nada; empezar a apartar platica para la pinta, el anillo de grado (creo que la piedra de los periodistas es la acerina, si no estoy mal) y el alquiler de la sotana, PERDÓN, la toga y el birrete (Le falta poquitico pa’ ser sotana. ¡Lo único es que yo no soy cura ni por error, jejeje!). Eso y preparar la batería de Kleenex porque, en lo que a mí respecta, sé que la moqueadera el día del acto no va a ser normal. El acto de graduación suele ser a fines de febrero o principios de marzo. Aún no sabemos la fecha exacta.

A corto plazo, descansar del estrés de los últimos días. Hay que ver la cantidad de energía que consume estresarse por algo que no sabes cómo será. Sobre todo cuando de ese algo depende buena parte de tu futuro.

A cortísimo plazo, me espera un viaje a Barquisimeto. El Blogstock ‘07, la celebración de mi defensa y un aniversario de novios tendrán como un mismo escenario esta ciudad. ¿La vida no es de pinga?

domingo, septiembre 23, 2007


De Todo un Poco (IX)

Cosas por las cuales arrecharse estando en la calle

Que te montes en un autobús bien lleno de gente y te toque monear agarrado de la puerta porque hay unos imbéciles en el medio del pasillo y no se corren.

Que vayas caminando por tu derecha y haya un desgraciado delante de ti que se para en seco. Toca desviarse en un nanosegundo para no estrellarse de narices contra el pedazo de animal que ni cuenta se da.

Que la luz cambie a verde y el primer carro de la cola no se mueva porque el retrasado mental del conductor está hablando por el celular.

Que estés tratando de pasar por un torniquete en el metro y un tarado delante de ti esté atascado porque el ticket no le pasa. Y el muy TARADO insiste e insiste con el ticket sin importarle la fila que se formó detrás.

Que vayas caminando de lo más happy y de repente... SPLUT… pisaste un chicle, se estiró y la suela de tu zapato se convirtió en un cometa de chicle. ¿Por qué DIANTRES la gente no bota el chicle en una papelera? Cerdos…

En días de lluvia: que estés caminando y a tu lado pase un carro que literalmente te baña con el agua que levantó de un charco. ¿Es deporte, les dan puntos por mojar peatones/ser coños de su madre o simplemente les quitaron el oxígeno al nacer?

Que agarres UN artículo en el mercado, te pares en la cola de la caja que dice “Diez artículos o menos” y delante de ti haya alguien con una cesta llena hasta el techo de artículos. De paso tienen las perras bolas de decir “¡Ah, pero yo los llevo en la mano!” y para rematar pagan con una tarjeta de débito que debe ser pasada tres veces.

Que hagas una llamada a algún servicio (compra de boletos, consulta de saldo del cable, atención al público en general), te salga el menú ese de “Para tal opción, marque uno, para tal otra, marque 3, para aquella opción puye asterisco” y te dejen en espera. Y cuando te contestan… se cae la miserable llamada porque tu tiempo de espera excedió el máximo.

Que, por no tener impresora en tu casa, tengas que irte a un cybercafé a imprimir algo, estés bieeen apurado… y te den una computadora que se guinda con más de un programa en ejecución. Además, el que te atiende te tuerce los ojos cuando le pides cambio de máquina, como si te estuviera haciendo un favor. ¿No te pagan para atender público, pedazo de rémora?

Que quieras comer en la feria de algún centro comercial y todas, toditas las mesas estén ocupadas por gente que en algunos casos ya terminó de comer y está aplastada en sus asientos conversando de lo más tranquila.

Que estés en el cine y algún infeliz se ponga a hablar por el celular en plena película.

Estas son algunas cosas. ¿Qué tal si ustedes siguen la lista? Esto es material para un post solo, seguro, pero las contribuciones externas siempre son bien recibidas.

Epílogo (casi)

Ya el fin del camino está más cerca. La tesis fue entregada, está en la escuela y ya tengo fecha de defensa: martes 9 de octubre, a las 2:00 p.m. Ya les contaré cómo me fue, la nota que saqué y demás cosas. Por lo pronto, sigo en mi trabajo y al mismo tiempo preparo la defensa para que quede lo más completa posible y eso contribuya a reducir los nervios. Nos vemos…