miércoles, noviembre 30, 2005


Blog en construcción

Hola. No he escrito nada en el blog porque ando tras un escrito y una biografía que hace tiempo me llamaron la atención, que quiero colocar aquí. Les adelanto que se trata de Mike Royko, un columnista norteamericano que ganó el premio Pulitzer en 1972, si la memoria no me falla. Escribió para varios periódicos estadounidenses, siendo el último de ellos el Chicago Tribune. Ya verán que el tiempo de cocción y espera valió la pena. See you soon.

lunes, noviembre 28, 2005


Pequeña historia de un pequeño contratiempo

Hoy se me acabó la buena suerte con el metro. Hasta ahora me había salvado de calarme algún retraso grave por fallas técnicas, y eso que yo lo estoy usando casi a diario. La gran solución para Caracas, como se le conoció a principios de los '80, ya no lo es como antes. Escaleras dañadas, vagones sin aire acondicionado y ahora, para completar, la inseguridad que lo obliga a uno a cargar el morral adelante, como si estuviera con barriga de nueve meses.

En el túnel entre Chacaito y Chacao, se oyó la voz del operador por los altavoces: "Se ha detectado una puerta abierta en este tren. De haber realmente una puerta abierta, favor pulsar el botón de emergencia." Resulta que sí había una puerta entreabierta. En mi vagón.

Pulsaron el botón, el ooperador detuvo el tren en pleno túnel y lo apagó por completo. O sea, oscuridad total y cero aire acondicionado. A una hora pico como las 6 de la tarde. Como es de suponer, la gente se empezó a amotinar por el tiempo transcurrido —que por suerte no pasó de los 10 minutos— y no faltó el acrofóbico de turno. Al final, arrancamos de nuevo y no pasó nada, excepto que al llegar a Chacao estaban varios operadores esperando por el tren y mandaron desalojar el vagón con la puerta defectuosa. Y en el andén no cabía un alfiler. ¡Qué vaina! Y a este pobre país le siguen entrando torrentes de dólares. Borrachera de petróleo caro. Pelabolas sauditas es lo que somos, mal gobernados y peor asistidos. Menos mal que jamás voté por el actual presidente. (¿Por qué llegué a este punto, si empecé hablando del metro? Sorry.) See you.

viernes, noviembre 25, 2005


Chistes (I)

Hoy ando con el ocioso a millón y como no tengo ganas de ponerme profundo hoy (¿En algún momento me he puesto profundo en el blog?), les pongo unos cuantos chistes. Hay de todo, estúpidos y buenos. Salud.

Jaimito le pregunta a su mamá:
- Mami, ¿los bombillos se comen?
- No, hijo. ¿Por qué me preguntas eso?
- ¡Ah, es que yo anoche escuché a mi papá diciéndote “Apaga la luz y métetelo en la boca”!

Uno machista:
- ¿En qué se parecen las mujeres a las hormigas?
- ¡En que les tapas el hueco y las vuelves locas!

Uno feminista:
- ¿Por qué las mujeres ahora casi no se están casando?
- Porque por tener sólo 10 cms de chorizo les toca llevarse el cerdo completo.

Uno malazo:
- ¿Qué es alternativamente negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco y rojo?
- Una monja rodando escaleras abajo.

Uno de gallegos:
Una parejita que está “urgida” se va a un matadero (léase hotel tirístico, polígono de tiro…) y durante el acto, el hombre usa condón. Al terminar, se lo quita y lo lanza por la ventana. El condón usado cae en la acera, lo ve un gallego que dice “¡¡Hombre, ¿a quién se le ocurre botar lo mejor del salchichón?!!”, lo agarra y se lo come. (Rudo, ¿no?)

- ¿Cuáles son los pelos más largos del cuerpo?
- Los de la nariz: si te arrancas uno, aprietas ese culo.

Un tipo va a confesarse y le dice al cura:
- Padre, mi pecado es tan pero tan pero tan grave que sólo se lo puedo confesar a un ángel que me baje del cielo esta noche a las nueve aquí.
El cura, intrigado por semejante solicitud, le dice al hombre que está bien, que cómo no, que se acerque a la iglesia a esa hora y el ángel lo estará esperando ahí. Después de que el tipo se va, el sacerdote sube hasta el segundo piso con el sacristán. Estando allí, el cura lo viste con una sotana blanca (de las que usan para decir misa) y le pone unas alitas de anime. Luego le amarra una soga a la cintura y, cuando dan las nueve en punto, empieza a bajarlo despacio, como en rapel. Saben, para dar la sensación de que el sacristán es un ángel bajando del cielo. Llega el tipo y el “ángel” le pregunta:
- Hijo, ¿qué pecado tan grave es ése que tienes, que no se lo pudiste contar al padre?
- Sr. Ángel, lo que pasa es que desde hace seis meses me estoy cogiendo a la mujer del sacristán y a la madre del cura.
El sacristán, desesperado, empieza a batir las alas a toda mecha. El cura, alarmado, lo sube a toda prisa y cuando termina, le pregunta:
- ¿Qué pasó? ¿Cuál era el pecado del hombre?
- Padre —le dice el sacristán, con cara de tragedia—, bajé como un angelito, subí como un cabrón y estoy hablando con un hijo de puta.

El genio rata:
Un tipo se encuentra una lámpara. La restriega y sale el típico genio.
- Por liberarme te voy a conceder 3 deseos. Pero ojo: tienes que enunciarlos muy bien porque yo los cumplo al pie de la letra y no se vale devolución. ¿Estamos?
Al tipo le parece buenísimo eso y le dice su primer deseo:
- Quiero que me traigas a la mujer más buena de este mundo, pana. Pero eso es ya.
El genio chasquea los dedos y PUFFFFFFFF!!!!, aparece la madre Teresa de Calcuta. El tipo se pone fúrico y le reclama al genio. Éste le dice “No es mi culpa, eso fue lo que me pediste”. El hombre, renegando, le dice:
- ¡‘Tá bien, pues, no joda! Genio de mier… Mi segundo deseo es que me hagas llegar el güevo hasta el piso.
¡¡¡PUFFFFFFFFFF!!! El genio le corta las piernas al tipo al nivel de las caderas. Tullido de la arrechera, el mocho le grita al genio:
- ¡¡¡MALDITO GENIOOOOOOOOOOOOO!!! ¡¡¡¡Esto no era lo que queríaaaaaaaaaaaaa!!!! ¡¡Eres un perro sucio!!
- Amo, eso fue lo que me pediste. No es mi culpa que no me hayas explicado que querías que te lo hiciera crecer. Pero te llegó al piso, ¿verdad? O sea que te cumplí. ¿Tu tercer deseo es…?
- ¡¡¡ OK, OK!!! ¡Quiero que me metas entre las piernas de una mujer! ¡Y no me vayas a fallar, carajo!
¡¡¡PLOFFFFFFFFFFFFFFFFFF!!! El genio convirtió al tipo en una Modess.

miércoles, noviembre 23, 2005


Ejem, ejem...

Hola again. Ayer andaba apurado y no tuve chance ni de escribir. Aparte de que no tengo computador ni esperanzas de comprarme uno a largo plazo.

De hecho, ni siquiera tenía pensado escribir nada aquí hasta no salir de mi recurrente depre-despecho-guayabo-luto. Pero comentaron mi anterior entrada (¡Gracias, yuritalinda! ¡Espero no ser el único de mi especie, jejeje!) y preguntaron de qué planeta era. Así que ahora tengo una pregunta para las mujeres: ¿Creen que los hombres tenemos sentimientos? Comenten, comenten bastante y si quieren díganme por qué creen que los tenemos o no. Pura curiosidad científica, ganas de tabular un ratico y, de paso, conocer un poco más de la siempre intrincada psiquis femenina. Los resultados —si los hay, claro— los reflejaré en alguna otra entrada de este blog. See you soon.

lunes, noviembre 21, 2005


Vacío

Eso es lo que uno siente cuando se acaba una relación. Así se siente uno como hombre al final. Y peor para uno por varias razones: uno suele encerrarse en sí mismo (bueno, yo no tanto) y lo habitual es que al terminar la relación, termine un ciclo. Esto guarda mucha semejanza con el fallecimiento de un ser querido: silencio total. Nada. Vacío. Una página totalmente en blanco, y uno sin un lápiz o bolígrafo, con la inspiración seca, el ánimo hecho pedazos, un odio oceánico hacia todo lo que tenga que ver con el planeta y la mente en blanco. ¿Quién anotó la placa del camión?

Si las chicas creen que los hombres no sufrimos con el término de un noviazgo, sepan que no es así. Sí se sufre. Se llora a mares, sobre todo cuando la cosa se acaba en contra de la voluntad de uno. Uno reniega hasta decir basta. El resentimiento, la soledad y la tristeza crecen en proporciones idénticas. El callejón sin salida está ahí, con las paredes bien lisitas, como para que uno no pueda ni treparse agarrándose de un piche ladrillo. Depresión. Sensación de nada. Fracaso. Soledad involuntaria. Un dolor físico que paraliza. Qué asco de vida.

¿Que cómo me siento en este momento? Los dos párrafos anteriores contestan esa pregunta. Sin comentarios.

jueves, noviembre 17, 2005


Murphy aplicado al despecho

Hasta hace cinco meses tuve novia. Una relación muy hermosa e intensa que se acabó, entre otras razones, porque era a distancia. Ella vive en Barquisimeto y yo, en Caracas. No teníamos dinero suficiente para vernos con la frecuencia que hubiéramos deseado y es mentira que al amor lo aguanta todo. Una relación mantenida a punta de mensajes de texto exige un contacto mucho más cercano y frecuente a la larga. Al final, la separación fue dolorosa y el silencio que le siguió, tan súbito que parecía que cada uno hubiera muerto para el otro.

Eso pasó en junio. Yo, que amaba y amo aún a mi ex, afronté mi inesperada soltería lo mejor que pude y pensaba que había pasado esa página... hasta ayer.

4:40 p.m. Estoy metido en un metrobús que avanza a 30 metros/hora cuando suena mi cel. El número no es conocido pero veo que el código de área es de Lara. Se activa el alerta roja en mi cabeza y respondo. El sonido es malo pero alcanzo a distinguir una voz femenina que me saluda "Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, cómo estássss??". No sé de quién es la voz y digo "Buenas tardes. ¿Quién es?"

—¿No me reconoces?
—Eeeh... no.
—¿Pero cómo que no, chico? Anda, vale, haz el esfuerzo.
—Disculpa, pero por teléfono soy muy malo reconociendo voces. ¿Quién es?
—(Me dice su nombre)
—¡¡¡Aaah, hola!!! ¿Cómo estás, qué me cuentas? (¿Por qué rayos se me tiene que acelerar el pulso así?)

El guinde duró algo más de 20 minutos. No supe qué decir y ahorita de verdad tampoco sé qué sacar en claro de esa llamada. Ella me dijo haber soñado que algo me pasaba, que sufría un accidente de tránsito con mi papá y, asustada, me llamó por eso. Sus sueños suelen carácter premonitorio casi siempre. Tras constatar que estoy físicamente bien y entero, cotorreamos un buen rato pero fue una de esas conversas donde se dice de todo pero queda el vacío y donde hubo unos cuantos silencios incómodos, cosa que jamás nos había pasado mientras estuvimos juntos.

¿Conclusión? Ninguna, excepto lo obvio: cinco meses no bastan para olvidarte de alguien con quien sostuviste una relación tan intensa. Como dice Arjona, "No se acaba el amor sólo porque no estés". Aún la amo y asumo el barranco tanto por el guayabo gigantesco como por lo ridículo que me siento. ¿Qué hace uno?

miércoles, noviembre 16, 2005


Sexo, amor, moral, valores...

Antes de empezar: lo que estoy a punto de escribir refleja mi punto de vista muy personal sobre el tema. Respeto profundamente todas las posturas que surjan a partir de lo que lean aquí y acepto comentarios, siempre en un lenguaje de altura. No pretendo cerrar el tema aquí. Es sólo mi opinión y ya.

El tema de las relaciones sexuales siempre es espinoso por el trasfondo moral que encierra. No hablo de las relaciones prematrimoniales porque estaría metiéndome con preceptos eclesiásticos a los que no suelo tomar muy cuenta porque la iglesia, como toda institución dirigida por hombres, no está excenta de errores ni es infalible. Me refiero a ese conflicto que tienen muchas personas acerca de si tener sexo o no con alguien a quien no se ama. ¿Desligar sexo de amor o no?

Hasta hace muy poco yo sostenía firmemente que el sexo siempre tenía que ir de la mano del amor. O sea, que sólo podía tener relaciones con alguien de quien estuviera profundamente enamorado y que me amara con esa misma intensidad. Ahora he relajado mi punto de vista en ese tema y estoy de acuerdo con los que dicen que esa postura lo priva a uno de muchos placeres. Porque bien visto, ¿cuántas veces se enamora uno a lo largo de la vida? ¿Cuatro, cinco? ¿Y cuántas de esas veces el amor es correspondido? Limitarse a irse a la cama con alguien sólo en esas circunstancias significa cerrarse a muchas posibilidades en materia de sexo. Y, estemos claros, el ser humano necesita sexo igual que necesita comer, dormir, ejercitarse, etc. Es una necesidad básica y como tal, ese es el tratamiento que merece. Obvio, hay que tener precauciones porque la idea tampoco es llegar al otro extremo y tener sexo casual con alguien a quien llevas 10 minutos conociendo. Pero sí creo que hombres y mujeres deberían darse permiso de vez en cuando y disfrutar de una buena sesión de sexo sin estar necesariamente ligados sentimentalmente a alguien.

Dije "hombres y mujeres" a propósito. Eso me lleva a otro punto que quiero tocar. Si el disfrute del sexo es, o debería ser, libre y si estamos en una época y sociedad relativamente liberales, ¿por qué persiste esa estúpida tendencia a ver a la mujer sexualmente liberada como una puta? ¿Por qué un hombre sexualmente activo es visto como algo normal y hasta aprobado, y en cambio una mujer que disfruta periódicamente del sexo queda marcada como una perdida, como alguien que no merece sino la reprobación de la sociedad? ¿Qué clase de doble moral es esa?

La idea debería ser medir a hombres y mujeres con la misma escala de valores. O todos somos castos o todos somos promiscuos y por ende, "perdidos y pervertidos" pero lo que no se vale es estigmatizar a la mujer de esa manera tan desagradable y poco caballerosa, por decir lo menos. Si hay algo que me parece detestable es escuchar tipos por ahí jactándose de la cantidad de mujeres que se han ido a la cama. Buscan dar la imagen de sementales y quedan como patanes. Y la reputación de las pobres chamas queda por el subsuelo.

Igualmente me parece ridículo que un hombre busque a una mujer experimentada en el sexo cuando quiere placer pero para casarse prefiera a una "que sea lo más virgen posible" (¿En qué rayos estaba pensando Alicia Machado cuando soltó esa barbaridad en público? ¿Cuáles son los grados de virginidad?). ¿Así que para gozar hay que buscar a la más zorra y para la madre de tus hijos hay que buscar a la más impoluta? A mí no me parece. Y que quede claro, no soy feminista. Pero sí sostengo que esos conceptos son bien atrasados e injustos.

Hay quien dirá que la mujer que es promiscua de soltera, lo seguirá siendo de casada. ¿No vale decir lo mismo del hombre? ¿A quién le cabe en la cabeza eso de que los hombres se comportan así para luego ser fieles cuando se casen? Aparte, permítanme seguir con ese absurdo razonamiento por un minuto más. Quiero que los zánganos piensen en lo siguiente: si se casan con una virgen después de haber hecho y deshecho con mujeres "corridas", ¿no se arriesgan a fastidiarse de una vida sexual insípida y "ponerle los cuernos" a su mujer con una "diabla"? Ahí estarían dañando su matrimonio, que se supone debería durar toda la vida. ¿O no?

Nada más por ahora. Ya lo dije al principio, lo anterior es mi opinión personal y por tanto, no espero que todo mundo piense de la misma manera. De hecho, las discusiones siempre son aceptadas y a la larga, nos enriquecen a todos. Si yo pienso de este modo es porque honestamente, creo que no hay un ser más espectacular en este mundo que la mujer. Y como tal debería ser tratada por nosotros, que se supone somos caballeros.

lunes, noviembre 14, 2005


¿Respuesta definitiva?

Todo el que vea el título puede imaginarse más o menos por dónde van los tiros. Y es que deben quedar muy pocas personas que no se hayan instalado un miércoles en la noche frente al televisor a ver la versión venezolana de Quién Quiere Ser Millonario, el famoso programa de preguntas y respuestas creado en el Reino Unido por la productora Celador. Ya son varias las franquicias de ese programa abiertas exitosamente en el mundo, y aquí en Venezuela el programa ya lleva cinco años en el aire, siempre conducido por Eladio Lárez.

En la universidad donde estudio, varios hemos ido a competir a ese programa, algunos con más éxito que otros. Del grupo de panas, cuatro hemos pasado al centro del escenario, hemos respondido unas cuantas preguntas y sacado una buena pelotica de plata, aparte de haber vivido la experiencia de la grabación que es simplemente genial. Genial por todo: los nervios —que nunca faltan en experiencias así—, la posibilidad de ver los detalles de cómo se graba un programa de ese tipo, la amabilidad del equipo que labora en el canal, la calidez humana de Eladio (se porta excelente con los concursantes, en las pausas de grabación se faja a conversar con todos y ayuda mucho a calmar los nervios de quienes están en el centro del escenario en ese momento) y la emoción de estar allí, a la vista de quién sabe cuánta gente cuando el programa sale finalmente al aire.

Lo más probable es tú, que estás leyendo esta entrada, me hayas visto a mí o alguno de mis amigos contestando preguntas ahí y haciendo nuestra respectiva dosis de ridículo, jejeje! La primera de nosotros en participar fue Adriana Quintero, en diciembre del año pasado. Es la que más se ha llevado hasta el momento: 25 millones (y ya se los gastó todos, jejeje!). Luego vine yo, en abril de este año, y ya me gasté lo que gané. Juan Carlo Rodriguez también participó hace poco, en junio. Y este fin de semana pasado lo hizo David Ludovic. Todos pasamos por el trance de los nervios y la presión. Todos disfrutamos al máximo de la experiencia de vida y todos, de un modo u otro, pasamos a formar parte de ese club de gente que, sin ser artista ni pretender serlo, tuvo su cuota de 15 minutos de fama y la aprovechó como mejor le pareció. Eso sí, desde que participé más nunca pude decirle "brutos, animales, imbéciles" a los concursantes que veía en la tele. Es muy fácil hacer eso mientras están viendo el programa por televisión, pero esperen a sentarse ahí para que vean hasta qué punto los nervios son determinantes en el razonamiento del concursante.

Ser seleccionado para participar no es nada difícil y yo siempre recomiendo hacerlo a todo el que me consigo por ahí. Total, esa platica nunca cae mal y le resuelve problemitas a más de uno. A mí me permitió pagar parte del semestre anterior y todo este semestre, aparte de hacer un curso de doblaje para televisión. Y a mi amiga le dio la oportunidad de pagarle una operación a su tía. O sea, malo no es. ¿No te animas tú?

miércoles, noviembre 09, 2005


Cogito ergo sum? O sum ergo cogito?

Con 31 años de edad encima, lo menos a lo que uno tiene derecho es a preguntarse si lo que está estudiando fue bien elegido. Menos después de haber peregrinado por dos universidades, intentando infructuosamente sacar un título en Ingeniería.

Pero igualito uno siente de vez en cuando el puto gusanito de la duda. Y empieza el cuestionario interno: ¿Estaré bien encaminado? ¿Me estoy esforzando lo suficiente? ¿Sé todo lo que debo saber acerca de mi carrera? Y la peor de todas: ¿Realmente ejerceré mi profesión después de graduarme?

Así me ha pasado durante las últimas dos semanas. Ha sido un tiempo en el que los profesores parecen haberse puesto de acuerdo para acabar con mi vocación —actualmente estudio periodismo en la UCAB— y quitarse un competidor del camino. ¿Que cómo lo he afrontado? Pues nada, como uno afronta ese tipo de dudas: recaba más información y sigue adelante mientras tanto. Ya me meteré de nuevo y contaré cómo resolví esta estúpida duda, si es que.

P.D.: la última entrada que hice a este blog fue en septiembre. Lo abrí más por curiosidad y ocio que por otra cosa, pero de verdad es muy agradable sentarse frente al teclado y lanzarse a escribir de lo primero que le pasa a uno por la cabeza, a manera de catarsis. Lo malo es que en casos así, llega cualquiera, te lee y hace una radiografía instantánea de tu personalidad. Y el aparato de rayos x con que la hacen casi siempre está bien desajustado. Desde septiembre hasta ahora, han pasado unas cuantas cosillas. Unas, interesantes. Otras, bieeeeeen censurables. La vida continúa y el sol sale para todos. Y por ahora, ya hablé bastante paja. Chao!