POuch...que heavy...yo que trabajo en el ministerio de salud puedo decir que en mi división se hace un esfuerzo grande porque las cosas lleguen, pero es mucho más dificil de lo que parece desde afuera. Sin embargo, estamos graves...se necesita gerencia pa' resolver esto
OJO: advierto que este post está cargadísimo de miel Planificar lo que haremos cuando nos volvamos a ver. Tratar de dominar los nervios cuando se acerca el momento de vernos. Disfrutar de la maraca de abrazo que nos damos apenas uno de los dos se baja del autobús y el otro lo recibe. Ni hablar del beso del reencuentro. Salir juntos al mercado a comprar cualquier cosa y reírnos mientras sacamos cuentas. Caminar por ahí tomados de la mano y conversando. Disfrutar de lo dulce de nuestros besos. Hablar, hablar, hablar y hablar hasta por los codos, con un gusto enorme por lo que el otro tiene que decir. Sacar tiempo para nosotros, para nuestras cosas, para fortalecer la relación. Sentir que toco el cielo con las manos apenas oigo un “Te amo” tuyo. No escatimar las muestras de cariño para contigo en ningún momento. Celebrar cada uno los triunfos del otro como si fueran propios; sufrir con los contratiempos del otro y siempre estar ahí, pendientes. Hacer competencia por ver quién consiente má...
Este sábado estaba almorzando con mis padres en un restaurante de esos que venden la comida por peso. El menú es variado, sabroso y sobre todo, muy sano. El que quiera, puede escoger entre comer pollo, carne, pasta, granos o varios tipos de ensalada. Al final, se le cobra según lo que pese la ración. En un sitio así, con el gentío haciendo cola, apareció un hombre que parecía un modelo. Alto, delgado pero con un cuerpo esculpido por horas de dieta y gimnasio. Blanco; se notaba que hacía poco había estado en la playa. Vestido a la moda y con ropa cara. En términos femeninos, el tipo estaba bello y bien bueno. Justo detrás de él entró una muchacha que parecía salida de alguna revista de modas. Más baja que el hombre que entró antes, era dueña de una cintura mínima. Caderas amplias, redondas, perfectas, enfundadas en un pantalón de cuero color vino tinto. Sandalias de moda, que dejan ver unos pies perfectamente cuidados. Igualmente cuidados eran su cabello y su maquillaje. La muchacha ten...
¡¿Seducción de qué?! Es un lunes cualquiera. Para variar, ando atorado. Tengo prisa, las vacaciones me han hecho calcular mal el tiempo y ahorita, entre la morseadera y la ingestión abusiva de tele, se me ha hecho tarde para bañarme, almorzar e irme al trabajo. Me voy disparado al baño y me doy cuenta que el jabón se me terminó. Echo pestes contra el planeta porque me acuerdo que también se me acabó la reserva de jabón. Total, que termino explorando en el closet donde mi mamá guarda los jabones que mi papá compra para ambos. Encuentro un paquete de esos que juntan los jabones en grupos de tres. Lo rompo y saco uno. Entonces me pongo a leer la etiqueta. Vacilo entre la risa y el desdén al leer. ¡Qué ridiculez, vale! ¡¿Cómo es esto, pana?! Jabón (su nombre) – Seducción de Chocolate. Y bien chiquitico debajo decía: “Con vitaminas de fresa”. Incrédulo, me pongo a leer a toda mecha los ingredientes del jabón de marras porque todavía no me creo que un fabricante de jabones sea tan ridículo c...
Comentarios
Bueno si Atrevamonos a VOTAR, salgamos a las calles a defender la democracia de nuestro país.